
El trauma vascular ocurre cuando un golpe, accidente o lesión causa daño en arterias o venas. Requiere atención inmediata para evitar pérdida de sangre y complicaciones severas.
Para personas que sufren heridas profundas, cortaduras, accidentes o traumatismos que comprometen vasos sanguíneos y generan sangrado abundante, dolor o pérdida de circulación.
Permite controlar la hemorragia, reparar el vaso lesionado, recuperar el flujo sanguíneo y reducir el riesgo de daño permanente en la extremidad.
Incluye evaluación inmediata, control del sangrado, estudios diagnósticos y procedimientos especializados para reparar la lesión vascular y estabilizar al paciente.